Ideal de la humanidad para la vida

Karl Christian Friedrich Krause

Aun, sin razonar sistemáticamente estas leyes, y quizá por ello mismo, pudiera tener algún valor este libro, como un ensayo de filosofía práctica, individual y social, más comprensivo en su objeto y plan, más armónico en su tendencia y relaciones que otros ensayos anteriores, estimables sin duda y meritorios en su tiempo; pero no bastantes hoy, ni apropiados al espíritu contemporáneo y a los presentimientos de una vida nueva, que se anuncian con empuje creciente por muchos lados a la vez. Está fuera de nuestra intención, dirigida hoy más a edificar que a discutir, el traer a detenido examen los principios que fueron base de aquellos ensayos; este examen y juicio van envueltos en la enunciación del que sirve de criterio y regulador al Ideal de la Humanidad: El Hombre, siendo el compuesto armónico más íntimo de la Naturaleza y el Espíritu, debe realizar históricamente esta armonía y la de sí mismo con la humanidad, en forma de voluntad racional, y por el puro, motivo de esta su naturaleza, en Dios.