Don Quijote de la Mancha: Caballero de la verdad

Gustavo Martínez

El día en que un pobre hidalgo anónimo a fuerza de tener tantos nombres posibles (Quijada, Quesada, Quejana) decidió darse uno y vivir en función del compromiso que con él asumía, el individuo moderno hizo su entrada en la literatura. Si antiguamente se creía que el nombre contenía el destino de la persona, entonces el hidalgo eligió el suyo al ponerse Don Quijote de la Mancha.