A propósito de un fracaso galdosiano: Los Condenados

Gloria López Forcén

A menudo, cuando se habla de la obra de Galdós se olvida que el género teatral, en el que centraremos el presente trabajo, no sólo constituye el embrión de su producción -él mismo explica que sus primeros intentos literarios fueron teatrales- sino que ocupa un total de más de veinte obras representadas que, sin duda, es bastante más de lo que podemos contabilizar en algunos escritores que han pasado a la historia como dramaturgos.
El caso de Galdós es especial porque, además de la sombra que su obra novelística le hace a la teatral, el éxito de aquella no se corresponde en absoluto con el de la teatral que, si bien conoció en algunos casos una buena acogida, incluso fue considerada por algunos como símbolo de un tiempo y de unas actitudes sociales y políticas concretas -ya volveremos sobre ese punto pero baste recordar "Electra"- conoció también éxitos discretos, y más de un rotundo fracaso.