En este discurso que Ramón Menéndez Pidal leyó en el Ateneo de Madrid el 1 de diciembre de 1920, analizó cómo podía entenderse la primera salida de don Quijote (primeros seis capítulos) como una "novela", un texto independiente que luego fue ampliado hasta configurar el texto publicado en 1605. En la línea de identidad nacional, destaca el Quijote como un representante de la perfección caballeresca, vinculado a la épica española y al romancero.
Fuente: Biblioteca Nacional de España