El Quijote apareció a comienzos del siglo XVII, durante el reinando Felipe III, pero Cervantes fue un hombre del XVI: su «circunstancia» fue la España de Felipe II, aunque viviera lo suficiente para contemplar el tránsito de un siglo a otro, de un reinado a otro, con todos los cambios que comportaba ese tránsito.[...] Pero hay épocas en las que las transformaciones se aceleran y los contemporáneos experimentan la sensación de cambio. Y este era el sentir de los españoles en 1598... (Fragmento)