El pesimista corregido

Santiago Ramón y Cajal

En El pesimista corregido encontramos, quizás, el primer mutante de la literatura fantástica española. El protagonista está dotado con el poder de una visión microscópica que le conduce a la locura.
"El pesimista corregido" fue escrito en 1905, como divertimento, sin pretensiones científicas ni filosóficas, aunque sí -sin disimulo- con objetivo moralizante: las limitaciones humanas no han de verse como una tragedia sino como valores que nos sitúan en la perspectiva adecuada para descubrir la belleza de las cosas y de las personas.
Juan Fernández, protagonista de esta historia, era un doctor joven, de veintiocho años, serio, estudioso, no exento de talento, pero harto pesimista y con ribetes de misántropo. Huérfano y sin parientes, vivía concentrado y huraño en compañía de una antigua ama de llaves de su familia.