La familia Quillango

José María Cantilo

La novelita de José María Cantilo que ahora se presenta sobre los orígenes de la novela argentina, ha sido tomada del volumen que se titula Un libro más, del mismo autor, formado por artículos de crítica y breves ensayos de observación realista o de intención imaginativa. El apellido de "Quillango" que el autor ha adoptado para designar a la familia de su relato, es el nombre de un cojín de pieles labrado por la industria indígena en las estancias del sur bonaerense. Este supuesto patronímico es ya un hallazgo de novelista, pues los personajes que él designa eran prototípicos de aquellos estancieros criollos que después de 1860 empezaron a trasplantarse de la pampa a la ciudad, buscando mejor ambiente para sus hijos.
La familia Quillango, cronológicamente, pertenece a la generación de 1880 y es un documento de aquella transformación social y de los gustos literarios de esa época. En tal sentido, esta narración de Cantilo pertenece a la misma especie que La gran Aldea de Lucio López, cuyo ambiente, protagonistas y estilo, descubren el parentesco intelectual y social que señalamos. Aunque de mayores dimensiones, la novela de López ofrece las mismas calidades de observación y defectos de forma que podrían señalarse en la de Cantilo. Ambos tienen el mérito del esfuerzo inicial, que lejos de amenguarse se acrecienta cuando se lo compara con el vacío de la época anterior y con los progresos actuales dentro de este mismo género.