Sucesos trágicos de don Enrique de Silva

Gonzalo de Céspedes y Meneses

Aparte de sus ya citadas obras históricas, poseen no poco interés las literarias, en especial sus Historias peregrinas y ejemplares con el origen, fundamentos y excelencias de España, y ciudades adonde sucedieron (Zaragoza, 1623), una colección de seis novelas cortas que narran cada una una aventura amorosa en una ciudad distinta (Zaragoza, Sevilla, Córdoba, Toledo, Lisboa y Madrid) cuya historia comenta y ensalza brevemente al principio de cada una, pues no en vano se consideraba ante todo un historiador. Una de ellas, La constante cordobesa, prefigura el tema del burlador. La segunda parte no llegó nunca a imprimirse, y debía contener otras seis novelas. En Zaragoza acaece El buen celo premiado; es la que contiene el elogio urbano más dilatado, pues ocupa cinco páginas cuando lo normal es que tenga unas tres o cuatro como mucho); El desdén del alameda transcurre en Sevilla; la ya citada La constante cordobesa, que como su nombre indica sucede en Córdoba; Pachecos y Palomeques en Toledo; Sucesos trágicos de don Enrique de Silva en Lisboa; Los dos Mendozas en Madrid. Su tono general es sombrío, por lo que son precursoras de las posteriores narraciones de suspense. La cuidadosa, precisa y realista ambientación lo proclaman discípulo de las Novelas ejemplares de Cervantes; su preferencia por lo misterioso, oscuro y tráfico lo acercan a María de Zayas.