El diablo de la botella

Robert Louis Stevenson

Ante la aparición de la novela naturalista o psicológica, Stevenson reivindicó el relato clásico de aventuras, en el que el carácter de los personajes se dibuja en la acción. Su estilo elegante y sobrio y la naturaleza de sus relatos y sus descripciones influyeron en escritores del siglo XX.
El legado de Robert Louis Stevenson es una vasta obra que incluye novelas mayores, cuentos, crónicas de viaje, obras de teatro, poesía, ensayos y cartas que, en las diferentes ediciones de obras completas, alcanzan de 10 a 35 volúmenes. La primera, editada por su amigo Sidney Colvin y conocida como la «Edinburgh-Edition» (1894-1898), consta, por ejemplo, de 28 volúmenes, mientras que la que editó su hijastro Lloyd Osbourne entre 1921 y 1923 en Nueva York (la «Vailima-Edition») tiene 26 volúmenes.
El diablo de la botella: Keawe es aún joven cuando sale de Hawai para conocer el mundo, y llega a San Francisco. En esta ciudad, paseando por una colina con residencias muy elegantes, se encuentra a un hombre ya mayor, de crecida barba negra, que tenía "una expresión pesarosa y suspiraba amargamente". El desconocido le ofrece venderle su casa a cambio de tan sólo los cincuenta dólares que Keawe lleva en el bolsillo, y éste se muestra entonces muy sorprendido, por la oferta increíble de la casa y por el hecho de que el hombre parezca tan infeliz poseyendo una mansión tan hermosa. El hombre de la barba oscura le explica que en realidad no le vende la casa, sino la botella que le permitió obtenerla y que es a la vez la causa de su pesar: una botella que concederá a Keawe cualquier deseo, pero que le costará su alma si no logra venderla a su vez antes de morir.

Audiolectura