Dante o la universalidad del poeta

Illya Ehrenburg

El 28 de Octubre de 1965 tuvo lugar en la sede de la Unesco en París una velada en honor del séptimo centenario del nacimiento de Dante Alighieri (1265-1321). En el curso del acto académico tomaron la palabra cinco personalidades: Mary MacCarthy, novelista y ensayista norteamericana; Marcel Brion, de la Academia francesa; los poetas italianos Eugenio Móntale y Diego Valeri y el escritor soviético llya Ehrenburg. El Director General de la Unesco, señor René Maheu, definió en los siguientes términos el significado de esta manifestación internacional y del homenaje que se rendía al gran poeta italiano: "Que el Dante parezca, en muchos sentidos, tan próximo a nosotros, se debe quizá en parte a que ha vivido, como los hombres de nuestra generación, una época marcada por la guerras, las luchas fratricidas y las persecuciones. Lo que admiramos, precisamente, es que haya conservado, en medio de todas las crisis por las que pasara, una fe inquebrantable en el hombre y, cualesquiera injusticias haya sufrido del destino, haya llegado a salvaguardar los valores universales a los que los hombres se han suscrito fundamentalmente". Ese prodigioso monumento poético constituido por "La Divina Comedia" no cesa de solicitar el análisis en la medida exacta en que, como lo ha subrayado Eugenio Móntale, "Dante es el único gran poeta de la Edad Media europea cuyo idioma sigue siendo vivo y comprensible aun para aquellos que no hayan tenido una formación literaria especial". A esta permanencia de la lección humana y de la transposición artística de la obra del Dante se ha referido especialmente llya Ehrenburg.