Entre filosofía y literatura

Camilo García Giraldo

Este libro está compuesto por tres grupos de ensayos. En el primero hago una exposición lo más comprensible posible del pensamiento de algunos filósofos importantes de la historia. Exposiciones en las que no solo destaco el valor cognoscitivo universal de sus principales ideas sino también las limitaciones problemáticas que encierran algunas de sus ideas secundarias; labor que realizo a través de notas y comentarios críticos. El segundo grupo, está constituido por la interpretación filosófica de algunas obras de la literatura universal y de la poesía colombiana. Toda gran obra literaria lo es, entre otras cosas, porque presenta o descubre a través de un relato ficticio o un mundo imaginario una idea esencial sobre algún aspecto de la existencia humana, sobre un rasgo del ser humano. Y hacerlo le da que pensar a la filosofía, le ofrece un "material" valiosísimo a los filósofos para que discurran racionalmente, para que lo elaboren de un modo conceptual, y así renovar la vida misma de la filosofía. Y el tercer grupo, está formado por textos en los que creo una ficción donde un gran filósofo expone en diálogo vivo con sus discípulos su pensamiento. Así como es posible encontrar ideas filosóficas, ideas de validez universal en un texto literario o poético, también es posible hallar en la literatura un medio idóneo para recrear la acción viva de un filósofo en diálogo con sus discípulos, exponiendo sus pensamientos más significativos. La ventaja cultural y pedagógica de este recurso literario es que facilita extraordinariamente al lector la comprensión de sus pensamientos que son en principio abstractos y generales; pues al ser expuestos "personalmente" por el filósofo en el curso de un diálogo activo con los interlocutores reales que tuvo, sus pensamientos adquieren una presencia sensible, se tornan cercanos, naturales y accesibles para todos los que asisten como "oyentes", para todos los lectores de este libro. Si al final de su lectura los lectores sienten que este propósito se ha cumplido a plenitud, que han incorporado al horizonte cultural de sus vidas el contenido básico de las ideas de los filósofos que intervienen en él, el esfuerzo que hice por escribirlo quedaría felizmente justificado. (El autor)