Piel de asno

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Charles Perrault

Muchas personas suelen desanimarse en sus propósitos, pierden la paciencia fácilmente y con ello, dejan que sus sueños y metas se escapen por entre los dedos.

Perseverar, no rendirse, luchar incansablemente por conseguir un ideal, sin apresurarse y sin presionar, sin perder el rumbo y sin perder la calma; sabiendo siempre que a la larga, la mayor recompensa es el camino que recorremos por cumplir con nuestros sueños, más que el resultado, más que el sueño mismo.

La tranquilidad de espíritu está reservada para los que perseveran. ¡No lo olvides y ten paciencia!