Cien sonetos

Manuel del Palacio y Simó

Han pasado más de veinte años, y todavía mi principal deleite son los versos. Me han cansado las diversiones, las orgías, los viajes, ¿qué más? el celibato; los versos no me cansan. Verdad es que seria por mi parte una insigne ingratitud. Debo á la poesía cuanto soy, cuanto valgo, cuanto poseo. En los varios azares de mi vida, ella ha sido mi consuelo y mi arma, mi sosten y mi vengador. Hé aquí por qué de todos los títulos y de todos los honores, el que más me ha halagado siempre es el de poeta. Una vez más trato por medio de este libro de averiguar si lo merezco.