Cervantes y Don Quijote

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Daniel A. Eisenberg

Observador curioso, conversador infatigable, Cervantes conocía todas las clases sociales y todos los ambientes de su tiempo, desde la cárcel de Sevilla hasta la casa real. Conocía, también, el campo y el pueblo tanto como la ciudad. Por la ventana de Don Quijote verás, entonces, una vivísima España desaparecida, mucho mejor que en cualquier película.

Cervantes no es un autor fácil, pues su lengua es de hace cuatro siglos. Supone de sus lectores unos conocimientos y actitudes que sólo recuperan y mantienen vivos los eruditos. Pero con todo eso es un autor que todos pueden leer, y de quien todos pueden aprender, entre otras cosas a mejorar su lenguaje.