El Lazarillo de Manzanares

Juan Cortés de Tolosa

El Lazarillo de Manzanares, novela picaresca muy inferior a su modelo. Se ajusta al modelo del mozo que sirve a muchos amos, pero la variedad de ambientes que llega a conocer el muchacho es muy superior a la novela de 1554: sirve sucesivamente a un pastelero, a un sacristán, a un santero, un oidor de México, un canónigo... La obra termina con su marcha a las Indias tras haber logrado librarse del matrimonio.

Lo más interesante es la descripción de ambientes y costumbres, pero el argumento se interrumpe con todo tipo de relatos secundarios episódicos y el estilo, muy recargado, deja mucho que desear comparado con el clásico equilibrio de El lazarillo de Tormes; sigue en ello más de cerca el conceptismo de Quevedo y su Buscón, lo que no es de extrañar ya que la obra era muy popular en copias manuscritas antes de su edición impresa en 1626.