De la vida y el sueño

Gloria Cepeda Vargas

Consigue la poeta recrear el paisaje desolado de La Mancha, en donde "El caballero andante" fantasea sin cesar en su cabalgadura escuálida como su misma figura, así Sancho lo quiera meter en la realidad sumisa y elemental de su lealtad obligada. Y más allá de amores tan imposibles como sus combates alucinantes, está siempre presente un ideal que no puede ser renunciable y que jamás va a desfallecer.
Estos doce sonetos nacieron del amor al idioma que me tocó en suerte y de la admiración por Miguel de Cervantes, espadachín que lo esgrimió con donosura y acierto hasta ahora no igualados.
Vayan mis doce criaturas calcinadas en el sol de Colombia, a guarecerse a la sombra de los acontecimientos gestados por un magín, castellano de origen y universal por andadura y corazón. (Gloria Cepeda Vargas)