Los viajes pirotécnicos de Fabián Santa y otras alucinaciones

Julián Silva Puentes

Fabián Santa lo quiere todo en este mundo excepto emplearse en una oficina. Sus aventuras se centran en este ir y venir infinito de amigos miserables, chicas dementes, amor incontrolable, confusión pastosa y la alegría de levantarse cada mañana sin un centavo en el bolsillo pero con la convicción de encontrar algo más grande que sí mismo en alguna esquina de la calle, caminando de la mano de su novia, si acaso un ser hermoso pero aun más perdido que él.
Personajes sórdidos y torpes, ingenuos pero puros dentro de su innegable estupidez, avanzan a codazos entre la multitud caótica armados únicamente de su capacidad para maravillarse de la cochinada de las gentes, todos ellos, las gentes, batallado día a día por ganarle un peso al otro, compitiendo entre sí, comparando egos, laborando hasta reventar en un cubículo de trabajo, el infierno de la vida moderna, el fracaso de nuestra era.