Descubrimiento de las regiones australes

Pedro Fernández de Quirós

La travesía del Pacífico por Magallanes reactualiza mitos como la localización de las minas del rey Salomón, y viejas teorías medievales como la existencia de la Quarta Pars Incógnita. Hasta el asentamiento en las Filipinas, las navegaciones españolas se habían circunscrito al Pacífico septentrional, y aunque se sabía que existían archipiélagos, ¿a qué continente pertenecerían?
Esa incógnita será el móvil de unas navegaciones que se emprenderán desde el virreinato del Perú en el último tercio del siglo XVI y primeros años del siglo XVII. Los protagonistas serán: Álvaro de Mendaña, su esposa Isabel de Bárrelo, que para los habitantes de Manila será la nueva y legendaria reina de Saba, y sobre todo, el portugués Pedro Fernández de Quirós, el hombre que con su fantasía logrará atraer la atención de papas y monarcas, las preocupaciones de Consejos como el de Estado y de Indias, y sobre todo el interés de toda Europa occidental, absorta ante las noticias del descubrimiento de la Terra Australis, que unido a la belleza paradisíaca cíe sus tierras, atesoraba cuantas riquezas imaginaba el protagonista de nuestro relato.
La repercusión de los escritos de Quirós fue muy grande en su tiempo, y hay que tener en cuenta que un siglo más tarde, los viajes científicos del XVIII, a cargo de Cook, Bouganvüle, etcétera, tendrán como misión fundamental, comprobar las aseveraciones de Quirós.