Una injusta madre trata bien a su malvada hija y mancilla a los dos buenos hijastros. A éstos últimos, sin embargo, les espera un inaudito destino.
Todos podemos embaucar. Todos podemos decir mentiras, pretender que la realidad no es lo que es, y pensar que si somos lo suficientemente astutos, podremos salirnos con la nuestra sin que se den cuenta los demás.
Sin embargo, embaucar no es otra cosa que dar apariencia de verdad a la mentira y emplear la malicia para conseguir que otros piensen que es cierto lo falso. Esto lleva a una vida fraudulenta.
Con el tiempo, más tarde o más temprano, todos los engaños salen a la luz y la verdad reluce con toda su intensidad. Así lo verás en esta historia que te mostrará lo que pasa al embaucar.