En el último capítulo de Don Quijote, Cide Hamete recomienda a su pluma que advierta a los historiadores que no le toquen: «Tate tate, follonzicos, de ninguno sea tocada, porque estâ impressa buen Rey, para mi estaua guardada.» Schevill y Bonilla, los editores más fidedignos hasta la fecha, cuyo texto merece sobradamente reproducirse y divulgarse, enmiendan el texto a leer «esta empressa». Hace poco, Helena Percas de Ponseti ha defendido la lectura «está impressa». A pesar de sus argumentos, creo que la enmienda de Schevill y Bonilla está más que justificada... (Fragmento)