En el escenario de la vida privada y de la acción pública se contempla la admirable personalidad del señor Marco Fidel Suárez. Convergen a iluminarla los acontecimientos sobre los cuales la historia proyecta la luz de un examen imparcial.
En ese escenario está el escritor, el cristiano íntegro, el político doctrinario y cordial, el internacionalista, el hombre de Estado que amó la patria, el mandatario cuyo lema era: Gobernar es servir y por último está el verdadero hombre que se realizó tenazmente; que tuvo por madre la misérrima entre las mujeres de la aldea y del rancho desvalido emprendió camino hasta la magistratura suprema.