Por mucho tiempo se sostuvo la idea de que el Quijote no pudo llegar a América en el siglo XVII, debido a las rígidas disposiciones que impedían ingresar a las Indias libros de imaginación o fantasía. Francisco Rodríguez Marín asevera que una Real Cédula del 4 de abril de 1531 prohibía la entrada de -libros de romances, de historias vanas o de profanidad, como son de Amadís e otros desta calidad, porque este es mal ejercicio para los indios, en cosa en que no es bien que se ocupen ni lean-.Las fabulaciones en torno a la entrada de los primeros ejemplares del Quijote al Nuevo Mundo pierden todo asidero cuando Rodríguez Marín decide ir a investigar al mismísimo Archivo General de Indias y descubre que las aludidas prohibiciones reales sobre los libros impedidos de ingresar a América cayeron en desuso prontamente, encontrándose registros de cientos de libros -de imaginación-, legalmente ingresados al continente.