Diario de Moscú y San Petersburgo

Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez

Diario del viaje realizado a Moscú y San Petersburgo por Francisco de Miranda en 1787.
Los diarios de Miranda son en la acepción literal: lo que pasa cada día (a quién vio, dónde), los incidentes menudos, jamás los diarios entendidos de manera «subjetiva», los de las penas del alma, los sufrimientos del héroe sometido a pruebas, las anotaciones del «creador» atormentado por la página en blanco. Mario Sánchez Barba, quien ha estudiado el «estilo» literario de Miranda y defiende que la literatura no debe ser reducida a lo meramente estético, detecta que se trata de un «gigantesco monumento a la monotonía». Dice que ofrece un no menos «gigantesco espejo» que refleja «la serie de actitudes que pueden encontrarse entre sociedades reales y sociedades imaginarias».