The Latino Press registra como hito del nuevo milenio el encuentro en estas páginas de Literatura testimonial de dos destacadas voces andinas: la de la poeta chilena, Alicia Galaz-Vivar, autora de esta obra, y la del poeta colombiano Ramiro Lagos, cuyas octavas reales en su libro Cantos de la Epopeya de América, motivaron a la profesora Galaz-Vivar, de la Universidad de Tennessee at Martin, a presentar la trayectoria épica del cantor de los comuneros, de las gestas bolivarianas y de un Juan Pueblo cuestionador y rebelde. La escritora chilena ya le había hecho justicia literaria al poeta colombiano al incluirlo en su libro de ensayos, Alta Marea: Introvisión Crítica en Ocho Voces Latinoamericanas, (Madrid, 1988).
La autora con mucho talento nos entrega la voz de Ramiro Lagos, con su timbre anímico, su natural disposición de lugar y de tiempo. No quiso entregarnos una síntesis de viajes, libros, ideas, documentos, sino lo que los autores que convivieron día a día en las tertulias españolas o latinoamericanas, acaso, en estado de sitio , declararon. También nos presenta lo que contertulios famosos desde Buero Vallejo a José Hierro pudieran decir o recordar en ese rico anecdotario que hay en la vida de éste, Ramiro Lagos. Por esto fue un acierto , como el prologuista Díaz-Solís lo señala, dejar la voz del que cuenta , su voz autobiográfica se presenta aquí un florilegio de variadas voces que adscritas a un lugar y a un tiempo cronológico y psicológico, van erigiendo la imagen espiritual de este insigne poeta luchador por la justicia.