La época de nuestra Historia Nacional más censurada, más vilipendiada, mas ridiculizada, ha sido la que empieza con la abdicación de O'Higgins y termina con el triunfo conservador de Lircay.
Nada es más injusto. Se achacan a los hombres de esa época toda clase de desaciertos y se les supone tocia especie de defectos; y se olvidan las dificultades políticas, sociales y materiales que hubieron de combatir y salvar.
El país acababa de poner fin a la guerra de la independencia, después de una lucha titánica, sin recursos pecuniarios y sin soldados aguerridos, y había quedado exhausto. Lo más florido de la juventud había muerto en los campos de batalla... (de la Introducción)