El tiempo es un gran catalizador de obras transgresoras que irrumpen en un sistema literario contaminado por un discurso moralizante. Desplaza las lecturas torcidas, desviadas; encausa nuevas interpretaciones y Nadie se sorprende, a esta altura del partido, de que la 34ª edición de la Feria del Libro sea un nuevo record de público: 1.240.000 personas visitaron el predio de la Rural. Las cifras, a simple vista, podrían hacer incurrir en la tentación de caer en un optimismo desmesurado o, peor aún, en un exitismo falaz... (Fragmento)