Reconozco que me encantaba mi nueva condición, la de Señor Gulliver, oficial médico de Su Majestad, viajero incansable y observador de costumbres exóticas. Pero la verdad es que no iba muy seguro de haber recobrado el juicio por completo, tras mi anterior viaje a Liliput, el país de los grandes enanos, por decirlo de alguna manera. Como tampoco de haber recuperado mi reputación, después que nadie creyera las cosas que allí vi. (Fragmento. Antonio Rodríguez Almodóvar)