Hacia el final de 1492 dos mundos que se habían recíprocamente ignorado durante siglos entraron improvisamente en contacto. «A las dos horas después de media noche», escribe Colón en su Diario, «pareció la tierra». Una frase sencilla pero que pronto asume gran significado: el mundo ibérico o, en sentido más amplio, Europa, «descubría» un mundo nuevo... (Fragmento)