La porfiada disputa entre el Paraguay y Bolivia es por la posesión del Chaco Boreal, que marca la frontera entre los dos países; discrepancia fronteriza que se explica teniendo en cuenta la inmensidad de los territorios que aún quedan sin explorar en el continente suramericano. En un principio, se trataba de fronteras lejanas, perdidas en la selva virgen; pero la cuestión varió de aspecto cuando las dos repúblicas empezaron a sacar partido de las riquezas de su suelo; de ahí se originaron pleitos y discusiones que terminaron en conflictos armados como este del Chaco.
En junio de 1931 se rompieron las hostilidades.