Este libro presenta las primeras homilías de monseñor Romero, al iniciarse como arzobispo de San Salvador. La primera que recogemos fue la del 14 de marzo de 1977, en la misa exequial del padre Rutilio Grande. «En momentos culminantes de mi vida él estuvo muy cerca de mí» afirma en ella, y, como siempre, va a ofrecer el aporte doctrinal que el asesinato del mismo sacerdote le proporciona.
-Se va a notar que monseñor Romero fue siempre el mismo, desde el primer día. De fe profunda, de íntima comunicación con Dios, de una honestidad a toda prueba y de una compasión por el que sufre, sin paralelo en nuestro medio. Una riqueza que hay que multiplicar y vivir desde el espíritu de Dios. (Fragmento. Introducción)