He optado, pues, por vivir con Clarín el tiempo del pre-Desastre, del Desastre y del post-Desastre, por seguir casi día tras día, lo que va observando desde su atalaya ovetense (a 218,6 metros sobre el nivel del mar en la estación de ferrocarril), haciendo una lectura cronológica de todas las expresiones orales, manuscritas, impresas en periódicos, libros, cartas, etc., sobre todos los campos (cultura, política, filosofía, etc.) que pude encontrar... (Fragmento)