La historia puede ser objetiva si se basa en documentos y testimonios ciertos y en las fuentes primarias de la investigación.
Antes escribían historia basándose en otros historiadores o en artículos. Hoy deben basarse en documentos originales de la vida histórica. Por ejemplo, quien estudie colonial debe recurrir a archivos del siglo XVI en adelante, donde constan los informes de los funcionarios españoles sobre pueblos y provincias. En lo que concierne a Manizales o el Departamento de Caldas, hay que investigar directamente en las fuentes, es decir, en los archivos de Antioquia y Caldas, desde el año 1800 en adelante. Son documentos que deben interpretarse correctamente, sin deformarlos, si es posible respetar la ortografía y la redacción. Un documento puede interpretarse de varias maneras, el historiador riguroso debe atenerse al texto mismo y darle la interpretación más verosímil. La historia puede ser objetiva si se atiene a los hechos, sin tratar de defender ésta o aquélla tesis; es decir, sin evadir influencias ideológicas, políticas, religiosas; o ciertas deformaciones que producen nacionalismo.
Para mí, como hijo, es un honor haber tenido la oportunidad de hacer la biografía de mi padre, en el mes de octubre del año 2005.
Pablo Betancur Jaramillo