Obra de gran valor pedagógico por un claro interés infantil. Su lenguaje ameno, sencillo y claro, introduce la imaginación y la comprensión de los niños al gran mundo de las obras clásicas grecolatinas. Abaja los conceptos de la mitología que están propuestos para niveles de atención alta, pero esta autora no desdeña de su capacidad para encausar sus conocimientos hacia los futuros lectores de la literatura clásica y universal.