Tal vez la imagen más antigua que tenemos de una pieza de orfebrería prehispánica de Colombia es la de una "Diosa de oro sacada de una guaca o sepultura de los indios cerca del pueblo de Neira", pintada por el inglés Henry Price en 1852 para ilustrar el relato pintoresco de las expediciones de la Comisión Corográfica, obra que jamás se publicó. Neira es aún un pueblo pequeño, situado al norte de Manizales, en las laderas de la cordillera Central que descienden hacia el río Cauca en su curso medio. Unos cincuenta kilómetros al sur de allí, los guaqueros hallaron en 1890 en un paraje cercano a Filandia, entonces recién fundado, el fabuloso tesoro que se envió en 1892 a la exposición histórico-americana de Madrid... (Fragmento)