La Llamada de la Selva. El Arte de Rubén Estrada

Ver libro

Pablo Rolando Arango

Desde cierta perspectiva, el maestro Rubén Estrada estaba destinado a varias clases de negocios, pero no al de la escultura. Desde el punto de vista del arte, sin embargo, estaba condenado a la madera. "Yo pongo el veinte por ciento". Es ésta la forma de hablar de un negociante, de un ganadero. Rubén Estrada fue ganadero durante 52 años, en Colombia y Venezuela. Pero desde su niñez temprana se vio atraído de una manera especial por la madera. Su padre, don Alfonso Estrada, solía recolectar trozos de madera para luego trabajarlos en su casa y fabricar "accesorios". El hijo heredó esta atracción inexplicable hacia el material y, en una ocasión en la cual destajó a navaja un trozo de nogal para sacar de allí la figura de una monja, su papá lo llevó a una ferretería y le regaló su primer juego de herramientas... (Fragmento)

Versiones disponibles