Desde hace por lo menos quince milenios, el territorio nacional estuvo habitado por diversos grupos cuya adaptación a la heterogeneidad del medio geográfico produjo respuestas diferentes, que incidieron en la pluralidad de los desarrollos culturales del pasado, y que debido a la posición que ocupa Colombia en el extremo noroccidental de América del Sur permitió influencias culturales desde regiones distintas. Los amplios valles de los ríos Magdalena y Cauca, cuyas aguas recorren gran parte del occidente del país, se constituyeron desde tiempos remotos en importantes rutas de desplazamiento de gentes e ideas, de norte a sur, y de sur a norte... (Fragmento)