La literatura gauchesca, aunque suele creerse lo contrario, es un campo que dista de haber sido explorado suficientemente. Sobre todo cuanto se refiere a sus primeros tiempos, es decir antes de la presencia señera de los autores clásicos (Ascasubi, Del Campo, Hernández, Lussich). Es una tarea de investigación que debe emprenderse en forma sistemática si se quiere rescatar el perfil cierto –exento de imaginativas hipótesis y de riesgosas generalizaciones– de las primitivas letras gauchescas. Nuestra convicción es que los estudios al respecto, y con las consabidas excepciones, se han circunscripto a las figuras eminentes, con notorio olvido de la producción menor –anónima casi toda ella– que les antecedió o fue su coetánea. Mucho hay que hacer aún para reconstruir minuciosamente el largo y trabajoso itinerario que permita, recién entonces, elaborar una verdadera y completa historia de la literatura gauchesca.