A través de este ensayo vamos a unir nuestra voz al concierto universal de alabanzas a la memoria del sumo poeta que hoy duerme el sueño de la inmortalidad. Y para hacerlo, hemos resuelto dirigir nuestra pluma por los predios de la literatura patria y, en esta forma, examinar, así sea fugazmente, la contribución intelectual de nuestros hombres de letras en torno al nombre del insigne florentino y de su obra perdurable.