Dígnese, pues, honorable colega, presentar en primera ocasión este trabajo, que no tiene ni puede tener otro mérito que ser ejecutado en medio de los trastornos que describe, y al resplandor naciente de las esperanzas de un mejor orden de cosas.
He entendido por centro y sur de la América las colonias españolas, y a ellas en general se refieren mis observaciones, en lo que no señalo como peculiar a una localidad.
Ruego a Vd., señor y honorable colega, se digne aceptar la seguridad de mi distinguida estimación... (Fragmento)