Un pobre joven gasta lo poco que queda de su herencia en rescatar a un gato y un perro. Lo que no espera es el destino que sus decisiones le deparan.
Las buenas acciones traen consigo buenos resultados. Nos hacen sentir mejor con nosotros mismos y ayudan a que el mundo en el que vivimos sea cada día mejor para todos.
En la historia de Martín descubrirás que cuando usamos nuestra capacidad de elegir para ayudar a los que más lo necesitan, la fuerza del destino se encarga de darle a cada quien su justo merecido.