El escritor englobará años después La nueva salida del valeroso caballero don Quijote de la Mancha en un «ciclo de los regeneradores» junto a Canuto Espárrago y El diácono Dionisio. Ledesma recoge sus posiciones políticas, sociales y religiosas ante la situación española derivada del Desastre del 98 y dibuja las figuras de tres regeneradores: «Canuto Espárrago creyendo serlo de la política y de la vida interior española. Don Quijote resucitado soñando serlo para España de su gran Imperio histórico, y el diácono Dionisio siéndolo del cristianismo muerto en las naciones de los siglos futuros (...).