El lector de «Exóticas» hallará, a menudo, giros que un académico difícilmente se resignaría a aceptar. Prescindo de la enumeración en gracia a la brevedad y a la conveniencia de que el lector realice por sí mismo tan instructivo trabajo.
Prada organiza en «Exóticas» algo que, después, popularizarían en la poesía castellano nuestro Juan Parra del Riego, el uruguayo Carlos Sabat Ercasty y el chileno Neruda.
Luis-Alberto Sánchez