Plutarco, en el libro De curiositate vitanda, dize que en Atenas topó un griego con un egipcio, que llevava so la capa cierta cosa sobarcada, y como le preguntasse qué llevaba, respondióle él: «Et ideo obvelatum est, ut tu nescias». Como si dixera: «Por esso va ello cubierto con el manto, porque tú ni otro sepáis lo que va aquí abscondido». Solón solonino mandó en sus leyes a los atenienses que todos tuviessen aldavas a las puertas de sus casas, y que si alguno entrava en casa agena sin tocar primero a la aldava, le diessen la mesma pena que al que robava la casa... (Fragmento)