¡Plenitud de plenitudes y todo plenitud!

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Miguel de Unamuno

Cuando en el cuerpo, debilitado por alguna dolencia, se bambolea falto de asiento el espíritu, o a raíz de algún fracaso o desengaño se hinche en torno nuestro el Espíritu de la Disolución, acerca su boca a nuestro oído íntimo y nos habla... (Fragmento)