Quien lance más lejos la azagaya obtendrá la mano de la princesa. Parece una competición sencilla, pero surge un imprevisto.
¿Alguna vez has tenido la sensación de que tus pensamientos son la realidad y que todo lo que creas y ves cerrando los ojos es un mundo de verdad, que puedes oler, sentir y palpar?
Si te ha pasado ya, conoces el infinito poder que tiene el imaginar y lo que logramos cuando deseamos algo desde el fondo de nuestro corazón. Podemos convertirlo en una imagen con nuestra mente y lo hacemos realidad cuando es nuestro espíritu el que imagina e inventa esa realidad.
En la historia de un valiente campesino encontrarás lo maravilloso que es querer y buscar, dejar que el destino se cumpla y convertir nuestra vida en una fuente de gozo y felicidad.