La gatomaquia (1634) es un poema burlesco de 7800 versos de personajes gatunos. Narra una historia de amor, celos y muerte protagonizada por un grupo de gatos: Zapaquilda (la gata), Marramaquiz (el novio de Zapaquilda) y el extranjero Micifuf. Pero La Gatomaquia dista de ser una simple historia de desengaños. Lope de Vega generó una distancia enunciativa al elegir animales como personajes para realizar una crítica directa a la palabra "culta" de su época, y en ese afán de crear una sátira irónica construyó versos que mezclan lo poético presuntuoso con el lenguaje banal y cotidiano.
En este contexto, Lope saca a la luz a nuestra Leda en dos ocasiones. En primer lugar, en los inicios de la Silva II, relaciona el mes de junio con los celos y la pasión, y para ello recuerda los celos de Juno (esposa de Júpiter) y la pasión de Júpiter que le movieron a transformarse en cisne (en fuego, en buey) por Leda (por Egina, por Europa). En la segunda, una referencia al mes de mayo es la excusa para formular unas irreverentes palabras sobre Géminis, los hijos gemelos de Júpiter y Leda.