Ha tenido Kafka, al decir de George Steiner, “una relación singular de clarividencia con lo inhumano, lo absurdamente asesino de nuestra condición ”. Y acaso no hay texto de su obra que documente esta especial capacidad visionaria con tan terrible luminosidad como la narración que compuso entre el 3 y el 18 de octubre de 1914 bajo el título En la colonia penitenciaria (In der Strafkolonie). Por ese entonces estaba ya redactando la novela El Proceso, y su relación con Felice Bauer, la novia de Berlín, vacilaba entre el compromiso formal y la ruptura; había empezado además en territorio europeo la Primera Guerra Mundial que, entre otras cosas, llevaría a la desintegración del Imperio Austro-húngaro, del cual era súbdito, por su lugar de nacimiento, el escritor de Praga... (Fragmento)