En la graduación de mitos, José Asunción Silva es nuestro mito nacional. Hoy por hoy no se trata de un poeta apolillado sino de un escritor vivo y vivificante, de quien los colombianos conocen y aman sus versos, un mito actuante en las más extrañas y más inesperadas situaciones. Entender a Silva como mito suena aquí como religión ajena. Siendo así, quiero ser meramente descriptivo y renunciar a todo proselitismo. Cuento mi cuento, el mismo cuento escrito hace años, con las correcciones que el paso del tiempo obliga a introducir en la siempre viva teología silviana.
(Fragmento)