Ante la situación precaria en la que se encuentra México bajo el yugo español, con el corazón acongojado por la miseria y la ignorancia, el cura Hidalgo no para de animar a sus feligreses a hacer valer sus derechos y no soportar la tiranía.
Esta breve pieza de teatro está escrita con un estilo exhaltado y casi panfletario. Se trata, tal vez, de un panfleto culterano, que de algún modo recuerda a Brecht.