"María Cecilia Muñoz realiza en amorosos susurros su labor como poeta. Sus poemas como lentos frutos que maduran sus hojas, sus palabras, al fragor lento pero intenso de los días, de la vida, nos acercan con regocijo y recogido esplendor a la ventana transparente de nuestro propio vivir. Esta poeta escoge dentro del idioma un camino expresivo propio, acumula sensible y delicadamente un rico crisol de palabras -moldeadas sin premura, sin violentar un ritmo de vida apacible, nos parece- cuya conformación y estructura, cuya musicalidad, casi besos se diría, cuya sensualidad y caricia, la mayor o menor fuerza de su sentido, planteada aquí en Mí menor, diríamos, responde en todo a la naturaleza profunda y personal de un vuelo espiritual. Esa la factura más notoria de este libro de poemas que leemos. Ahí un primer acto de verdadera poeta en su autora. Lo demás, su significación y proyección a lo largo de nuestra siquis, se instala con esplendor y regocijo en nuestra casa de posibles vivencias maravillosas, leer poemas por ejemplo, que nos dignifican y extasían como seres en la gran escalera humana. María Cecilia Muñoz es una poeta de suaves ondas poéticas, sosegadas, que instalan con suprema precaución sus cuerdas de humanidad, sus emociones profundas, en nuestro carcaj sensible de lectores de poesía, un carcaj dispuesto y abierto siempre para hallazgos como este. Gracias poeta".